Caos euclidiano

Microrrelatos

El algoritmo del deseo Me llamo Constance y todo comenzó hace muchos años, cuando mis patas de gallo apenas se intuían y todavía le hacía preguntas importantes a una aplicación de IA. La primera fue: —¿Cómo puedo cambiar mi vida? Y me respondió con cierta voz metálica: “Recupera energía primero. Decide qué vida no quieres […]

Caos euclidiano

Grúshenka, pese a su acento porteño ya medio olvidado, parecía nacida en un país construido por luces y recuerdos. Me lo confesó. Llevaba tantos años en España que, sin renunciar a sus orígenes, se había «apatriado» lingüísticamente y mimetizado por voluntad propia con su nuevo entorno y había cambiado de manera natural el che natal por […]

Scroll hacia arriba